Una ceremonia emotiva en Pueblo Viejo Country Club, con un video clip que recordó los mejores momentos del squash colombiano, y con la consagración de los Campeones del Año, en la denominada Cita de Los Mejores del Campeonato Nacional Máster, clausuró oficialmente el calendario anual del squash colombiano.
Se confundieron la nostalgia y la alegría, por la despedida de un año lleno de buenas noticias deportivas y por los quince jugadores que se colgaron la Raqueta de Oro, como los Campeones de la temporada. Un cierre que mereció el aplauso cerrado de padres de familia y deportistas, quienes se dieron cita en el certamen que se ha convertido en la fiesta por excelencia del squash colombiano, donde solo llegan los mejores deportistas a través de todo el año.
En las categorías profesionales, si bien el torneo no entrega campeones, por reglamentación de los Juegos Nacionales, los triunfadores del Máster preparatorio de la cita nacional fueron con justicia Silvia Angulo y Miguel Angel Rodríguez. Los dos, por primera ocasión ganan un máster, después de llegar este evento a su quinta versión.
Las familias de deportistas
Una nota para destacar fue la llegada de familias que ha unido el deporte. La principal, la Herrera Peláez. Todos los cuatro miembros de la familia hicieron parte del grupo de los mejores. Padre, madre y los dos hijos. Raúl, Cristina, Erick y Sergio tuvieron un puesto entre los mejores. La familia López, Padre y sus dos hijos, Jorge, Juan Diego y Juliana. Los Echavarría, Darío, padre y Daniel, Hijo. Los Sandoval, Dairo, padre y Dairo, junior. Los hermanos Sadovnik, Carlos y Nicolás. Los hermanos Restrepo, Juan Manuel y Mauricio. Los Hermanos Vargas de Bucaramanga, Andrés Felipe y Gabriel Eduardo. La familia Tovar, Padre e Hija, Germán y Laura, y por último los hermanos Torres, Rodrigo y Juan Diego.
Todos un ejemplo para el squash colombiano. Han encontrado en el deporte los mejores lazos de unidad familiar, y la recompensa de llegar juntos a hacer parte del grupo exclusivo de los mejores.
Los Campeones
En primera categoría de caballeros, Miguel Angel Rodríguez. Con sobriedad, con su enorme calidad técnica, con su gran talento, su velocidad y la juventud, que hoy al cierre del año lo consagran como el No. 1 de Colombia. Ganó seis torneos en el año y solo perdió en dos. Logró por primera ocasión ganar la Raqueta de Oro, reservada para los Campeones del Máster, y seguramente podrá ganarla en los próximos años.
En primera categoría de damas, la jugadora de Santandereana Silvia Angulo fue la justa ganadora del año. Ganó su primer Máster. Solo dejó de ganar un torneo en todo el calendario, y se llevó el título nacional en nada menos que 9 torneos. Un record para los últimos años en la primera categoría femenina. Silvia fue disciplinada y consagrada, demostró una clara convicción ganadora y derrotó sucesivamente a todas sus rivales en el año, para finalizar como la indiscutida jugadora No. 1 de Colombia.
En segunda categoría, la gran calidad y vigencia del veterano Jesús Pradilla, quien bordeando los 40 años, logró desafiar con éxito el reto de la juventud, y se convirtió también con justicia en el Campeón del Año. Ganó tres de los torneos en que participó y aseguró su segundo Máster consecutivo. Un premio a la lucha y la constancia.
En tercera categoría el triunfo fue para Daniel Echavarría, uno de los prospectos jóvenes con mayor futuro. Con tan solo 16 años, Daniel logró sortear con éxito la categoría más disputada y pareja del año. Los dos grupos de round robin del máster fueron tan apretados que se debió recurrir hasta la última de las normas para encontrar el desempate. En medio de ese extraordinario panorama de jugadores de gratas virtudes, Daniel logró recuperarse de un año de altibajos, fundamentalmente por lesiones, - solo triunfó en un torneo del calendario-, para consagrase como el Campeón del Máster.
En Cuarta categoría, el grato ganador fue Manuel Lequerica, con 16 años. Llegó a la categoría a comienzo de año con tranquilidad, sin suficiencias, pero debutó con un segundo puesto en el primer torneo. Logró un solo título, pero el progreso constante de su nivel era evidente. Es otra categoría de gran emotividad, con duelos muy cerrados, con un nivel muy parejo en los primeros seis jugadores, al punto que cualquiera puede lograr el título. Pero el Máster consagró al que demostró más convicción y mas claridad a la hora de la verdad.
En Quinta categoría ganó con claridad y suficiencia Jonathan Veloza, quien triunfó en los tres últimos torneos en que participó, sin incluir el Máster, lo que demuestra claramente que es momento del ascenso. La quinta categoría sigue siendo la de las nuevas caras, unos muy novatos y otros no tanto, pero es el semillero donde se destapan muchos jugadores que empiezan a escalar por los peldaños del ranking nacional. Es el caso de Veloza, quien ha logrado titularse Campeón del Año, dejando sobre le mesa su carta de ascenso.
En Sub 15 logró el título otro de los jugadores que prometen un gran futuro. Giussepe Lacoraza, quien no obstante no haber logrado ningún título en el año, fue uno de los protagonistas más asiduos de todo el año y vio recompensado su esfuerzo ganando el torneo que tocaba, el Máster. Se convirtió en el Campeón del año, tomó desquite de sus rivales, todos huesos duros de roer, en una categoría muy difícil y de nivel muy parejo.
En Sub 13 se consagró el pequeño Alfonso Marroquín. Es otra de categorías más difíciles, con partidos inolvidables a través de todo el año. Fue una de las categorías que reunieron más público, especialmente en las instancias definitivas. Con protagonistas excepcionales. Pero el puesto de Campeón es solo para uno, y lo logró Alfonso, gracias a su paciencia, a una enorme tranquilidad, a la inteligencia que le imprime a su juego y a la estrategia con que encara los rallys, que lo hacen ver como un jugador consumado. Alfonso ganó su segundo Máster, ya lo había logrado el año anterior en Sub 11 y ahora lo logra en Sub 13. Así se van subiendo los peldaños, con títulos campeoniles.
En Sub 11 ganó Alex Torres. Estuvo ausente de los torneos en el año, solo asistió a cuatro, no había logrado ningún título, pero le apuntó al torneo más importante del año, consiguió el cupo y sorprendió a sus rivales consagrándose como Campeón.
En Sub 9 fue Dairo Sandoval el Campeón. Reposado y tranquilo, este pequeño fue el justo ganador de la categoría. Ganó cuatro torneos y en todos los demás fue finalista, con excepción de uno. Una grata promesa del squash infantil colombiano.
En damas segunda categoría la triunfadora fue Catalina Guerrero. Un justo premio para una jugadora que se entregó con constancia y disciplina tras la búsqueda de un titulo que fue esquivo todo el año, pero que no obstante solo vino a darse hasta el colofón del calendario, con un cierre maravilloso, que le permitió colgarse la Raqueta de Oro, reservada para los Campeones del Año.
En damas tercera, la justa triunfadora y campeona del año fue Marisol Acacio, quien demostró su gran progreso en las canchas durante todo el calendario. Ganó 7 torneos en el año, todos en los que participó, y a pesar del progreso evidente de sus compañeras de categoría, logró reponerse al desafío y cerró el 2004 como ganadora, con una carta que también pide ascenso.
En Senior segunda categoría, si bien no se logró una participación homogénea en todo el año, lo cual no permitió que pudiera programarse en todos los torneos, hubo emotividad siempre que se disputó y consagró como Campeón al jugador que demostró con claridad ser el mejor de la categoría, Raúl Herrera. Venía de primera categoría, con una gran experiencia y supo hacerla valer en todos los torneos, logró cuatro títulos en el año y se quedó con la Raqueta de Oro.
En Senior Segunda Categoría el Campeón del año fue Luis Guillermo Wilches. Fue durante el año la categoría de senior por excelencia, con cuadros siempre para 16 jugadores. Son un grupo de amigos, que han logrado compartir, casi todos, la diversión por encima de la propia competencia, pero emulan en un nivel muy parejo, al punto que cualquiera de los 8 que llegaron al máster podía ser Campeón. Wilches no tuvo su mejor año, solo logró un título en el calendario, pero se llevó la Raqueta de Oro, demostrando que es un jugador que nunca se da por vencido.
En Senior Novatos triunfó un ambidiestro, Juan Palacio. La categoría apenas tomó cuerpo este año, pero fue ampliamente disputada y siempre contó con un buen grupo de animadores en los seis torneos en que logró programarse. Palacio, el entusiasta triunfador, tiene la virtud de ser ambidiestro. No tiene ningún enfado en cambiar de mano la raqueta, dependiendo del lado en que le pongan la bola, obviamente no sabe qué es el revés, solo conoce el swing de drive. Un reto para cualquier entrenador.